Aislar las tuberías de calefacción con espuma para consumir menos
Las tuberías de calefacción sin aislar pierden calor en las estancias no calefactadas como el garaje, el sótano o el desván. Esta guía se dirige a los bricoladores principiantes que desean mejorar la eficiencia energética de su casa a bajo coste. En una tarde, puedes aislar todo tu circuito con espuma entubada.
Elegir la espuma adaptada a tus tuberías
La espuma de polietileno de células cerradas es el material más habitual, vendido en rollos o en mangas preformadas. Mide el diámetro exterior del tubo con un calibre: las mangas existen en 13, 20, 28 o 35 mm de diámetro interior. Para el espesor, cuenta con 9 a 13 mm para un uso doméstico y 19 mm para las zonas muy frías.
- Mide el diámetro exterior de cada tubería que hay que aislar con un calibre
- Elige la espuma de polietileno del diámetro interior correspondiente: 13, 20, 28 o 35 mm
- Mide la longitud total del circuito para encargar la cantidad adecuada de espuma
- Corta las mangas en la longitud con un cúter de hoja nueva y una tabla como guía
- Abre cada manga por su ranura preformada y enróscala en la tubería
Fijar la espuma y aislar los puntos sensibles
Enrosca las mangas a lo largo de las tuberías calientes haciéndolas solaparse 2 a 3 cm en las uniones. Pega las ranuras con el adhesivo suministrado o cinta de aluminio para garantizar una continuidad perfecta del aislante. No olvides los codos, los racores y las llaves: son las zonas que pierden más calor.
Los lugares que más importan
Aísla con prioridad las tuberías que pasan por los volúmenes no calefactados: garaje, sótano, cámara sanitaria y desván. Los primeros metros después de la caldera también son críticos, porque transportan el agua más caliente del circuito.
Precauciones y errores que hay que evitar
- Aislar tuberías que gotean o se oxidan: repara primero la fuga antes de aislar
- Elegir una espuma demasiado pequeña: se deforma y pierde su eficacia
- Dejar intervalos entre las mangas: cada puente térmico hace perder calor
- Olvidar los puntos sensibles como las llaves y los codos
- Usar espuma no ignífuga cerca de la caldera o de una fuente de calor
Aislar tus tuberías de calefacción es uno de los gestos de ahorro de energía más rentables: el material es barato y la colocación inmediata. Ganarás en confort, en factura y en longevidad para tu instalación.