Instalar una campana extractora de cocina: modo evacuación o recirculación, la guía completa
Una campana bien elegida libra la cocina de los olores de cocción, del vapor y de las grasas que ensucian paredes y muebles. Antes de comprar, la primera decisión que hay que tomar es el modo de funcionamiento: la evacuación al exterior, más eficaz, o la recirculación con filtro de carbón, más sencilla de instalar. Según la configuración de tu vivienda, se impondrá una u otra, y esta elección condiciona todo el montaje.
¿Evacuación o recirculación: qué elegir?
- Modo evacuación: el aire se expulsa al exterior por un conducto, ideal en una casa o un piso en planta baja
- Modo recirculación: el aire pasa por un filtro de carbón activo y después se devuelve a la estancia, adecuado para cocinas sin acceso al exterior
- Las campanas llamadas mixtas aceptan ambos modos, según el kit de filtros y conductos instalado
- El modo evacuación suele ser más eficaz y más silencioso: nunca falla en cuanto a prestaciones
- La recirculación exige cambiar regularmente el filtro de carbón, un presupuesto anual que hay que prever
En un piso, salvo casos particulares, la evacuación rara vez es posible en la fachada y la recirculación se convierte en la solución. Este modo funciona bien, pero la eficacia depende de la calidad del carbón activo y de la frecuencia de sustitución: cuenta con un cambio cada 4 a 6 meses para un uso regular, o en cuanto los olores persisten. En una casa, la evacuación por el tejado o una pared exterior es casi siempre preferible, aunque perforar la pared o la cubierta exige un día más de trabajo.
Elegir el caudal adecuado
La potencia de una campana se mide en metros cúbicos de aire por hora (m³/h). Como regla general, para una cocina de 15 a 25 m² con 2,5 m de altura bajo techo, apunta a un caudal de al menos 300 a 400 m³/h en uso normal, más para una cocina abierta al salón. Un buen compromiso consiste en elegir una campana más potente que la necesidad calculada y usar su velocidad más baja a diario: será más silenciosa y más eficaz que lo contrario. La anchura de la campana debe corresponder a la de la placa: 60 cm para una placa de cocción estándar de 60 cm, 90 cm para las placas grandes.
El material necesario
- La campana, su conducto de conexión y su kit de fijaciones
- Taladradora, brocas para hormigón o placa de yeso según el soporte, tacos adecuados
- Nivel de burbuja, cinta métrica, lápiz y atornillador
- Conducto rígido o flexible si el kit no basta, y abrazadera de apriete
- Tubos para el modo evacuación, filtro de carbón y elevador si es necesario
- Detector de tensión para comprobar la ausencia de corriente antes de la conexión eléctrica
Montar la campana paso a paso
- Localiza el eje de la placa de cocción y traza con el nivel de burbuja la ubicación de la campana, a unos 65 a 75 cm de altura por encima de la placa.
- Taladra y coloca los tacos, y después fija el soporte mural suministrado (grapas, raíles o telescópico).
- Cuelga la campana en su soporte y bloquéala siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Conecta el conducto de evacuación, fijándolo con la abrazadera, o instala el kit de recirculación con el filtro de carbón.
- Conecta la alimentación eléctrica, idealmente en un enchufe dedicado en la ubicación prevista, cortando antes la corriente.
- Comprueba con el detector de tensión que el circuito está sin tensión antes de cualquier manipulación de los cables.
- Prueba las velocidades y la iluminación, y después controla la ausencia de vibraciones y de juego.
El mantenimiento para conservar la eficacia
Una campana sucia pierde caudal y silencio. Lava los filtros metálicos de grasa en el lavavajillas o a mano cada 4 a 6 semanas, según la frecuencia de cocción, y sustituye los filtros de carbón del modo recirculación según la recomendación del fabricante. Seca regularmente las rejillas y la parte inferior de la campana, donde se acumulan las grasas. Un filtro limpio conserva las prestaciones y reduce el riesgo de incendio relacionado con los depósitos de grasa.
Los errores que hay que evitar
- Instalar la campana demasiado alta por encima de la placa, lo que reduce considerablemente su eficacia
- Elegir una campana estrecha en relación con la anchura de la placa, que no aspira todo el vapor
- Desatender la pendiente del conducto de evacuación, que debe subir ligeramente para evitar el retorno del aire
- Olvidar el filtro de carbón en modo recirculación, lo que hace la campana inútil contra los olores
- Conectar la electricidad sin cortar la corriente en el disyuntor, un riesgo grave de electrocución
Instalar una campana extractora de cocina es un trabajo accesible para un bricolador experimentado, sobre todo en modo recirculación, donde no hace falta ninguna perforación exterior. En modo evacuación, la perforación de la pared o de la cubierta y el paso del conducto pueden justificar llamar a un profesional, igual que la conexión eléctrica si no tienes ninguna experiencia en electricidad. En cualquier caso, corta la corriente antes de cualquier intervención en los cables y comprueba con un detector de tensión. Cuenta con 200 a 500 euros para una campana de calidad correcta, más el precio del conducto y del kit según tu configuración.