Mantener el lavavajillas: antical, filtros y olores

Un lavavajillas mal mantenido deja depósitos blancos, olores y limpia cada vez peor. Un mantenimiento regular, sencillo y barato, prolonga su vida útil y mantiene una vajilla impecable.

Limpiar el filtro

El filtro, en el fondo de la cuba, retiene los restos de comida. Si está obstruido, el agua circula mal y la vajilla sale sucia. Retíralo (gíralo y después levántalo), acláralo con agua caliente y quita los restos con un cepillo. Con una limpieza mensual basta en uso normal.

La sal regeneradora y el antical

Eliminar los olores

  1. Limpia las juntas de la puerta con una esponja (mohos)
  2. Deja la puerta entornada después de cada ciclo para ventilar
  3. Comprueba que no queda nada estancado en el fondo de la cuba
  4. Lanza un ciclo en vacío con un producto limpiador o vinagre blanco
Consejo: Una vez al mes, lanza un ciclo en vacío a 65°C con un bol de vinagre blanco en la cesta superior: desincrusta la cal, desinfecta y hace desaparecer los malos olores por unos céntimos.

Los brazos de lavado

Los orificios de los brazos de aspersión se obstruyen con la cal y los restos. Desenróscalos si es posible, limpia los orificios con una aguja o un cepillo fino y acláralos después con agua limpia. Unos brazos limpios significan un lavado uniforme de toda la vajilla.

Los gestos que evitan las averías

Con un filtro limpio, sal regeneradora y un ciclo de mantenimiento mensual, tu lavavajillas funcionará de maravilla durante años, sin olores ni depósitos blancos.

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