Colocar una valla de madera en el jardín: guía de colocación duradera
Colocar una valla de madera en el jardín protege de las miradas, corta el viento y estructura el espacio exterior. Con una altura de 180 cm y postes bien sellados, una valla de tablas de madera está al alcance de un aficionado al bricolaje principiante, en un fin de semana para unos veinte metros lineales. El secreto de una valla duradera reside en la calidad del tratamiento de la madera y del sellado de los postes.
La elección de la madera y de las dimensiones
Para una valla, se asocian postes sellados al suelo y tablas verticales u horizontales. Los postes cuadrados de 80 × 80 mm o 100 × 100 mm de pino autoclave clase 4 son la referencia para las partes enterradas: resisten el contacto prolongado con el suelo húmedo. Las tablas de unos 140 × 22 mm, también autoclave, dan una bonita superficie. Calcula un poste cada 180 cm aproximadamente.
- Postes de 80 × 80 o 100 × 100 mm de pino autoclave clase 4
- Tablas de unos 140 × 22 mm, autoclave o para lasurar
- Tornillos inoxidables o galvanizados de 5 × 60 mm
- Hormigón listo para usar para el sellado (un saco de 35 kg para 2 a 3 postes)
- Cordel, estacas y nivel de burbuja para el trazado
El trazado y el sellado de los postes
Traza la alineación de la valla con el cordel. Separa los postes 180 cm como máximo: más allá, las tablas pueden deformarse con el viento. Cava agujeros de unos 30 × 30 cm y de 50 a 60 cm de profundidad para postes de 2 m, es decir, aproximadamente un tercio de la altura sobre el suelo enterrado. Sella con hormigón listo para usar comprobando la plomada con el nivel de burbuja y después deja secar al menos 24 horas antes de fijar las tablas.
- Traza la implantación con el cordel y localiza las ubicaciones de los postes (cada 180 cm)
- Cava los agujeros de unos 30 × 30 cm y 50 a 60 cm de profundidad
- Coloca cada poste y sella con hormigón comprobando la plomada
- Deja secar el hormigón al menos 24 horas antes de cualquier fijación
- Fija los travesaños bajos y altos entre los postes
- Atornilla o clava las tablas verticales, separadas o a tope según el acabado deseado
- Aplica un lasur de acabado si la madera no es autoclave
Acabado y mantenimiento a largo plazo
Una valla de pino autoclave agrisa naturalmente con el tiempo, lo que es normal y no altera su resistencia. Si prefieres un tono madera, aplica un lasur o un saturante de exterior en dos capas, empezando por abajo. Este mantenimiento debe renovarse cada 1 a 2 años. Un intervalo de 1 a 2 cm entre las tablas y el suelo evita que la madera se empape en las salpicaduras de lluvia.
Las herramientas necesarias
La colocación de una valla exige pocas herramientas, pero deben estar adaptadas a la tierra y al hormigón. Una barrena de mano o una estaca de trazado facilita el cavado de los agujeros; para un terreno duro, alquilar una barrena mecánica puede resultar más rápido. Lleva guantes para manipular la madera en bruto y el hormigón, y gafas de protección durante los cortes y el atornillado.
- Pala y pico, o barrena manual para los agujeros
- Carretilla y cubo para el hormigón listo para usar
- Nivel de burbuja (idealmente una regla grande o un nivel de albañil)
- Sierra circular o ingletadora para ajustar las tablas
- Taladro atornillador, atornillador de impacto, metro y cordel
¿Cuánto cuesta una valla de madera?
El precio varía según la altura, la sección de los postes y la calidad de la madera. En pino autoclave, calcula en general de 25 a 45 euros por metro lineal colocado por ti mismo para una altura de 180 cm, materiales incluidos. Un poste de 100 × 100 mm de 2 metros cuesta entre 8 y 15 euros, una tabla de 140 × 22 mm de 1,80 m entre 2 y 4 euros, y un saco de hormigón listo para usar de 35 kg de 5 a 7 euros. Para veinte metros lineales, el presupuesto de materiales ronda los 600 a 900 euros.
Los errores que hay que evitar
- Enterrar postes sin tratar: se pudren en la línea de suelo en 2 a 3 años
- Separación de los postes demasiado grande: las tablas se comban y se abomban
- Olvidar la plomada: una valla inclinada se ve inmediatamente y se debilita
- Taladrar las tablas sin agujeros previos cerca de los bordes: la madera se raja
Colocar una valla de madera en el jardín exige una buena preparación más que una técnica complicada: postes separados 180 cm, sellados en al menos 50 cm de hormigón y de madera autoclave clase 4, garantizan una estructura recta y duradera. El intervalo en el suelo y un mantenimiento regular con lasur completan la instalación. Calcula un fin de semana para unos veinte metros, y disfruta de un jardín más íntimo y más estructurado.