Construir una terraza de madera: las bases para triunfar en tu proyecto exterior
Construir una terraza de madera es un proyecto accesible para un aficionado al bricolaje motivado, siempre que se prepare bien el terreno y se respeten algunas reglas de implantación. Una terraza bien realizada dura de 15 a 20 años con un mantenimiento regular. Esta guía te da las bases: preparación del suelo, colocación de los rastreles, fijación de los tablones y acabados, con las herramientas y las medidas esenciales.
El material y las herramientas necesarias
- Tablones de terraza de pino autoclave clase 4 o de madera exótica (afrormosia, ipé), grosor mínimo de 27 mm
- Rastreles de pino tratado clase 4, sección 45 × 70 mm
- Tornillos inox A2 o A4 de 4 × 50 mm para los rastreles y de 4 × 60 mm para los tablones
- Clips de fijación para tablones clicables (si se colocan sobre rastreles con clips)
- Sierra circular o caladora, nivel de burbuja, cinta métrica y cuerda de trazar
- Taladro atornillador con broca para madera, avellanador adaptado, mazo y protección de ojos y oídos
Preparar el terreno y el soporte
- Delimita la superficie con la cuerda: prevé un retranqueo de 40 a 60 cm respecto a la casa
- Excava el terreno entre 15 y 20 cm y nivela con un rastrillo
- Extiende una capa de grava compactada (drenante) de 10 cm y después una capa de arena de 3 cm
- Calcula una pendiente del 1 al 2 % para la evacuación del agua, siempre alejándola de la casa
- Coloca losas de hormigón o bloques regulables de plástico para soportar los rastreles
Colocar los rastreles
Los rastreles soportan toda la estructura: deben quedar perfectamente a nivel, si no, la terraza quedará coja. Colócalos perpendiculares a la dirección de los tablones, cada 40 cm (espaciado máximo para tablones de 27 mm). Comprueba el nivel en cada rastrel y calza los puntos bajos con calzas de plástico. Deja un espacio de 5 cm entre el suelo y los rastreles para la ventilación de la madera.
Colocar los tablones de madera
- Corta los tablones a medida con una sierra circular, previendo 10 mm de juego a cada lado
- Fija el primer tablón en el borde, cuidando la escuadría con una escuadra de albañil
- Deja un espaciado de 5 a 8 mm entre los tablones para el drenaje y la dilatación
- Atornilla dos tornillos por intersección tablón/rastrel, perforando el agujero guía para evitar que se astille
- Desplaza las juntas entre tablones de 40 a 60 cm para más solidez y estética
Los acabados y el mantenimiento
- Corta los tablones que sobresalen y lija los ángulos con una lijadora de banda
- Aplica un aceite o un protector para madera exterior antes de la primera lluvia
- Renueva el aceite cada 1 o 2 años según la exposición
- Cepilla con regularidad las hojas muertas y comprueba la fijación de los tornillos en primavera
- Instala tapones para tornillos o tablones clicables para un acabado sin tornillos visibles
Las maderas más adecuadas
La elección de la madera depende de tu presupuesto y del acabado deseado. El pino autoclave clase 4 es el más habitual: económico, está tratado en profundidad contra los hongos y los insectos, y admite protector fácilmente. El abeto Douglas, duradero de forma natural y resistente a las inclemencias, ofrece un bonito tono rojizo que encanece con el tiempo. Las maderas exóticas como el ipé o el cumaru son muy duras y casi imputrescibles, pero más caras y más difíciles de cortar: prevé brocas y hojas de sierra de carburo. Sea cual sea la elección, da preferencia a una madera certificada que garantice una procedencia gestionada de forma sostenible.
El coste y la duración del proyecto
- Pino autoclave: 25 a 45 € el m² de tablones, sin estructura
- Abeto Douglas: 40 a 60 € el m², un compromiso durabilidad/precio
- Madera exótica: 60 a 90 € el m², para una vida útil muy larga
- Estructura (rastreles, bloques, tornillos): 15 a 25 € el m² adicional
- Calcula de 2 a 3 días de trabajo para 20 m², preferiblemente entre dos personas
Los errores que evitar
- Colocar sobre una tierra no estabilizada: la terraza se deforma con los asentamientos
- Usar madera clase 3 en contacto con el suelo: se pudre en pocos años
- Olvidar la pendiente: el agua se estanca y la madera se degrada rápidamente
- Espaciar los rastreles más de 50 cm: los tablones se comban bajo el peso
Con una preparación cuidada del terreno, rastreles a nivel y tablones bien espaciados, tu terraza de madera será estable, duradera y agradable a la vista. La mayor parte del trabajo se juega antes de colocar los tablones: tómate el tiempo de comprobar cada nivel y disfrutarás de tu terraza durante décadas.