Construir una terraza de madera: las bases para triunfar en tu proyecto exterior

Construir una terraza de madera es un proyecto accesible para un aficionado al bricolaje motivado, siempre que se prepare bien el terreno y se respeten algunas reglas de implantación. Una terraza bien realizada dura de 15 a 20 años con un mantenimiento regular. Esta guía te da las bases: preparación del suelo, colocación de los rastreles, fijación de los tablones y acabados, con las herramientas y las medidas esenciales.

El material y las herramientas necesarias

Preparar el terreno y el soporte

  1. Delimita la superficie con la cuerda: prevé un retranqueo de 40 a 60 cm respecto a la casa
  2. Excava el terreno entre 15 y 20 cm y nivela con un rastrillo
  3. Extiende una capa de grava compactada (drenante) de 10 cm y después una capa de arena de 3 cm
  4. Calcula una pendiente del 1 al 2 % para la evacuación del agua, siempre alejándola de la casa
  5. Coloca losas de hormigón o bloques regulables de plástico para soportar los rastreles

Colocar los rastreles

Los rastreles soportan toda la estructura: deben quedar perfectamente a nivel, si no, la terraza quedará coja. Colócalos perpendiculares a la dirección de los tablones, cada 40 cm (espaciado máximo para tablones de 27 mm). Comprueba el nivel en cada rastrel y calza los puntos bajos con calzas de plástico. Deja un espacio de 5 cm entre el suelo y los rastreles para la ventilación de la madera.

Colocar los tablones de madera

  1. Corta los tablones a medida con una sierra circular, previendo 10 mm de juego a cada lado
  2. Fija el primer tablón en el borde, cuidando la escuadría con una escuadra de albañil
  3. Deja un espaciado de 5 a 8 mm entre los tablones para el drenaje y la dilatación
  4. Atornilla dos tornillos por intersección tablón/rastrel, perforando el agujero guía para evitar que se astille
  5. Desplaza las juntas entre tablones de 40 a 60 cm para más solidez y estética

Los acabados y el mantenimiento

Consejo: Coloca siempre los tablones dejando el extremo de corte hacia la parte baja de la pendiente: el agua escurre con más facilidad y la madera envejece mejor. Prevé también un fin de semana de trabajo por cada 10 m²: la compactación y la colocación de la estructura son los pasos más largos.

Las maderas más adecuadas

La elección de la madera depende de tu presupuesto y del acabado deseado. El pino autoclave clase 4 es el más habitual: económico, está tratado en profundidad contra los hongos y los insectos, y admite protector fácilmente. El abeto Douglas, duradero de forma natural y resistente a las inclemencias, ofrece un bonito tono rojizo que encanece con el tiempo. Las maderas exóticas como el ipé o el cumaru son muy duras y casi imputrescibles, pero más caras y más difíciles de cortar: prevé brocas y hojas de sierra de carburo. Sea cual sea la elección, da preferencia a una madera certificada que garantice una procedencia gestionada de forma sostenible.

El coste y la duración del proyecto

Los errores que evitar

Con una preparación cuidada del terreno, rastreles a nivel y tablones bien espaciados, tu terraza de madera será estable, duradera y agradable a la vista. La mayor parte del trabajo se juega antes de colocar los tablones: tómate el tiempo de comprobar cada nivel y disfrutarás de tu terraza durante décadas.

¿Buscas otra cosa? Consulta todas nuestras guías de bricolaje para encontrar la solución a tu proyecto.