Colocar linóleo: preparación del suelo y método de colocación

El linóleo y el revestimiento de PVC en rollo siguen estando entre los revestimientos de suelo más simples de colocar y más baratos del mercado. Son impermeables, fáciles de mantener y están disponibles en multitud de motivos y acabados. Pero su colocación exige una regla de oro: un soporte perfectamente limpio, seco y plano, porque el más mínimo defecto se ve a través del lienzo. Aquí está el método completo, de la preparación del suelo al acabado.

Preparar el suelo antes de la colocación

Aclimatar el rollo

Antes de cortar, deja que el rollo de linóleo se asiente en la estancia durante 24 a 48 horas, a temperatura ambiente (alrededor de 18 a 20 °C). Si el rollo se ha almacenado muy enrollado, desenróllalo del revés en la estancia para que se aplaste. Esta aclimatación evita los abultamientos y las ondulaciones una vez colocado.

Cortar el linóleo a la medida correcta

  1. Desenrolla el revestimiento y córtalo con 5 cm de margen a cada lado, con un cúter bien afilado y una regla de metal
  2. Colócalo dejando sobresalir el margen a lo largo de las paredes y después presiona (maroufla) el centro hacia los bordes para expulsar el aire
  3. Corta el ángulo exterior en diagonal a nivel de las puertas para un paso limpio
  4. Marca a lo largo de las paredes con un accesorio trazador de líneas y después corta con el cúter guiándote por la pared
  5. Reajusta al mínimo: más vale cortar en varias pasadas que demasiado de una vez
  6. Deja un juego de 5 mm contra las paredes para permitir la dilatación del revestimiento
Consejo: Corta siempre tu linóleo ligeramente sobredimensionado, nunca a ras: un revestimiento demasiado corto se ve a primera vista y ya no se puede arreglar. Usa cuchillas de cúter nuevas y cámbialas a menudo, porque una cuchilla embotada rasga la capa superior en lugar de cortarla.

Colocar el linóleo: libre o encolado

En colocación libre, el revestimiento simplemente se desenrolla y se mantiene con los zócalos y los umbrales de puerta: es el método más simple, ideal para estancias de hasta unos 20 m² y sin paso intenso. En colocación encolada, encolas el suelo con cola para PVC aplicada con llana dentada, trabajando por zonas de 1 m de ancho: es indispensable para las grandes superficies, las cocinas y las estancias muy transitadas, porque evita los pliegues y los desplazamientos del lienzo.

Soldar y terminar

¿Linóleo o PVC? Elegir bien tu revestimiento

El término «linóleo» designa tanto el verdadero linóleo, fabricado a base de lino y resinas naturales, como el revestimiento de PVC, mucho más habitual. El linóleo es ecológico y antibacteriano, pero sensible a la humedad estática; el PVC es más flexible, más impermeable y más barato, lo que lo convierte en la elección mayoritaria para la cocina y el cuarto de baño. Sea cual sea tu opción, la preparación del soporte y el método de colocación siguen siendo los mismos.

Para las grandes superficies o si empiezas, el revestimiento en losetas autoadhesivas puede ser una alternativa práctica: menos recortes complejos, sustitución fácil de una loseta dañada, pero unas juntas más visibles que un suelo en rollo colocado sin uniones.

Los errores que hay que evitar

Cuidando la preparación, la aclimatación y los cortes, la colocación del linóleo se convierte en una operación accesible incluso para los principiantes. Obtienes un suelo impermeable, resistente y fácil de limpiar, perfecto para la cocina, el cuarto de baño y las estancias de paso, todo por un presupuesto muy inferior al de un parqué o un suelo de baldosas.

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