Construir un banco de jardín de madera: plan sencillo y económico para dos personas
Construir un banco de jardín de madera es uno de los proyectos más gratificantes para un aficionado al bricolaje principiante: un fin de semana de trabajo, unos treinta euros de materiales y un mueble que embellece la terraza durante años. Este plan sencillo se basa en tablones de tarima y cabios, ensamblados con tornillos, sin herramientas especiales ni máquinas costosas.
Las dimensiones del banco
Un banco de 120 cm de largo sirve para dos personas; prevé 150 a 160 cm para tres. Un asiento a unos 45 cm del suelo y una profundidad de 35 a 40 cm resultan cómodos. El respaldo, inclinado unos grados hacia atrás, es esencial: apunta a unos 40 cm de altura sobre el asiento.
- Asiento: 3 tablones de tarima de 120 cm (sección de unos 28 × 145 mm)
- Respaldo: 2 tablones de tarima de 120 cm
- Patas: 4 montantes de cabio de 60 × 60 mm o de tablones de tarima
- Travesaños de refuerzo: 2 tablones o cabios de 110 cm
- Tornillos para madera inoxidables o galvanizados de 5 × 60 mm (la madera de jardín está húmeda)
La madera adecuada para uso exterior
En el exterior, la madera debe resistir la lluvia, el sol y los hongos. La madera tratada en autoclave clase 4 es la solución más habitual y económica para las partes en contacto con la humedad y el suelo. Los tablones de tarima de pino autoclave o de abeto Douglas natural resultan adecuados. Si usas madera sin tratar, aplica un protector o saturador para madera exterior, que hay que renovar cada 1 o 2 años.
- Pino autoclave clase 4: económico, ideal para el exterior
- Abeto Douglas o alerce: resistente de forma natural, bonita pátina, un poco más caro
- Protector o saturador: aplicar en 2 capas y después cada año o cada 2 años
- Tornillos inoxidables o galvanizados: el acero en bruto se oxida rápidamente en el exterior
El montaje en siete pasos
- Corta los tablones a medida: 3 tablones de asiento, 2 de respaldo y 4 montantes de patas
- Lija todos los cantos para evitar astillas
- Ensambla las dos patas con los travesaños, comprobando la escuadría
- Atornilla los tablones del asiento sobre los travesaños dejando 3 a 5 mm entre ellos para la evacuación del agua
- Fija los montantes del respaldo en diagonal hacia atrás
- Atornilla los 2 tablones del respaldo, igualmente espaciados
- Aplica protector o aceite al conjunto y deja secar 24 horas antes de usarlo
Las herramientas necesarias
El proyecto se realiza con las herramientas básicas: una sierra, un taladro atornillador y algunos útiles de medición bastan. Si no tienes sierra circular, las tiendas de bricolaje suelen poder cortar los tablones a las medidas pedidas en el momento de la compra, lo que simplifica aún más el trabajo.
- Sierra circular o caladora para el corte de los tablones
- Taladro atornillador con brocas para madera y puntas
- Cinta métrica, escuadra y nivel de burbuja
- Papel de lija de grano medio para los cantos
- Brocha o guante aplicador para el protector
Variantes y personalización
Este banco admite fácilmente variaciones según tus gustos y tus restos de madera. Un banco más largo de 150 cm para tres personas no cambia la técnica, basta con añadir una pata central o engrosar los travesaños. También se pueden añadir reposabrazos, pintar el conjunto de un color exterior o grabar la fecha y tus iniciales bajo el asiento. Si prefieres un banco plegable o adosado a un muro, inspírate en el mismo principio de ensamblaje con tornillos, simplificando el respaldo.
Los errores que evitar
- Usar madera sin tratar sin protector: se vuelve gris, se agrieta y se pudre en pocas temporadas
- Atornillar tornillos de acero ordinarios: se oxidan y dejan marcas en la madera
- Olvidar el espacio entre los tablones: el agua se estanca y la madera se pudre prematuramente
- Dejar el banco en contacto directo y permanente con la tierra húmeda
Con un fin de semana y unos treinta euros, construyes un banco de jardín de madera sólido, cómodo y duradero. Lo más importante es elegir madera tratada y tornillos inoxidables, así como un ligero espaciado entre los tablones para dejar pasar el agua. Obtienes un mueble único, fabricado con tus propias manos, que acogerá las veladas de verano durante muchos años.
Para prolongar la vida de tu banco, inspecciónalo una vez al año en primavera: vuelve a apretar los tornillos que se hayan aflojado, lija ligeramente las zonas que se vuelven grises y renueva el protector o el aceite si es necesario. Un banco bien mantenido pasa de temporada en temporada y sigue siendo un lugar de encuentro privilegiado para las pausas en el jardín.