Vaciar un termo de agua caliente: guía paso a paso
Vaciar un termo de agua caliente (calentador) es una operación a la que no se escapa: sea para sustituir la resistencia, eliminar las incrustaciones de cal, reparar una fuga o trasladar el aparato. Bien hecha, es sencilla y segura. Mal hecha, el termo se puede dañar o provocar una fuga de agua. Esta guía explica cada etapa, con los gestos que hay que respetar imperativamente.
Las precauciones imprescindibles
- Corta la corriente en el disyuntor del termo antes de cualquier intervención: el riesgo eléctrico es grave, sobre todo en presencia de agua.
- Cierra la llave de entrada de agua fría del termo para no rellenarlo durante la operación.
- Espera a que el agua se enfríe si el termo ha estado en funcionamiento: el agua interior puede superar los 60 °C.
- Coloca un cubo, una bañera o un tubo flexible conectado al desagüe para recoger el agua vertida.
Vaciar el termo paso a paso
- Corta la corriente en el disyuntor del circuito del termo y comprueba la ausencia de tensión si puedes.
- Cierra la llave de entrada de agua fría situada en la alimentación del termo.
- Abre el grifo de agua caliente más cercano al termo para hacer bajar la presión y permitir que entre aire.
- Conecta un tubo flexible al grifo de vaciado situado en la parte baja del termo y dirígelo hacia un desagüe o una bañera.
- Abre el grifo de vaciado y deja salir el agua. Para acelerar el vaciado, puedes desenroscar el tapón o la brida del fondo del termo.
- Comprueba que el agua sale limpia: la presencia de una cal espesa indica que la resistencia debería limpiarse o sustituirse.
Reiniciar el termo después del vaciado
- Cierra el grifo de vaciado y vuelve a colocar todas las piezas desmontadas.
- Abre la llave de entrada de agua fría para rellenar el termo.
- Deja correr el agua por el grifo caliente hasta que el flujo sea continuo y sin aire: el termo está lleno.
- Vuelve a conectar la corriente y deja que el agua se caliente. El termo tarda varias horas en recuperar su temperatura.
- Comprueba que no haya fugas en el grifo de vaciado y en la brida después del calentamiento.
Los errores que hay que evitar
- Encender la corriente sin haber rellenado el termo: la resistencia se quema en unos minutos sin agua
- Vaciar el termo sin cortar la corriente: riesgo de electrocución
- Vaciar con el agua aún caliente: quemaduras graves
- Olvidar volver a abrir la llave de entrada de agua fría: el termo no se rellena y la resistencia se daña
- No purgar la presión antes de abrir el grifo de vaciado: el agua sale a presión
Vaciar un termo de agua caliente es una operación de mantenimiento sencilla, pero que exige rigor: cortar la corriente, cerrar la entrada de agua, purgar y rellenar en el orden correcto. Realizada regularmente, permite limpiar el fondo, controlar la resistencia y prolongar la vida útil del aparato. Para la limpieza en profundidad o la sustitución de la resistencia, algunas operaciones merecen un profesional, sobre todo si dudas de tu instalación eléctrica.