Sustituir un mezclador de ducha: la guía completa paso a paso
Un mezclador de ducha que gotea, que gira en vacío o que se niega a regular la temperatura acaba siempre volviéndose insoportable. Sustituirlo es una operación de fontanería al alcance de un aficionado cuidadoso, a condición de respetar el orden de los pasos y de elegir un modelo compatible. Esta guía te acompaña desde la elección del aparato hasta la prueba final, con las herramientas necesarias y las precauciones para no dañar los racores.
Las herramientas y el material necesarios
- Una llave ajustable o una pinza multiusos para aflojar las tuercas
- Un destornillador plano y un destornillador de estrella
- Una llave Allen (a menudo de 4 o 5 mm) para retirar el mango
- Un paño limpio y papel abrasivo fino
- Pasta selladora o hilo de teflón (cinta de PTFE)
- El mezclador nuevo, un regulador y su flexible nuevo
Antes de empezar: cortar la llegada de agua
Lo primero que hay que hacer es cerrar el agua. Busca la llave de paso de la vivienda, generalmente situada bajo el fregadero de la cocina o cerca del contador de agua. Ciérrala girando en el sentido horario, y después abre un grifo de la vivienda para purgar la presión residual. Comprueba que un grifo queda cerrado: si el agua ya no corre, puedes intervenir sin riesgo.
Desmontar el mezclador antiguo
- Retira el mango con la llave Allen aflojando el tornillo invisible situado detrás o debajo.
- Retira la roseta (la pieza decorativa que oculta la conexión a la pared) tirando delicadamente hacia ti.
- Coloca un recipiente bajo los racores para recuperar el agua residual.
- Desatornilla las dos tuercas de fijación con la llave ajustable, sujetando el racor opuesto para evitar torcer el tubo.
- Saca el cuerpo del mezclador y limpia las roscas con el paño y el papel abrasivo fino.
Elegir el modelo y los racores adecuados
Las entrecalles (distancia entre las dos llegadas de agua) están normalizadas: los mezcladores modernos se instalan sobre una entrecalle de 150 mm. Comprueba no obstante si tus salidas murales están espaciadas 150 mm o 130 mm, en cuyo caso harán falta adaptadores. Opta por un modelo de cartucho cerámico, más fiable y más preciso en la regulación de temperatura, y comprueba que las roscas sean de 3/4 de pulgada o 1/2 pulgada según tus tubos.
Colocar el mezclador nuevo
- Enrolla de 5 a 6 vueltas de cinta de PTFE en el sentido de las roscas, o aplica una capa fina de pasta selladora en los racores.
- Atornilla las tuercas del mezclador nuevo a mano para localizar la buena alineación, sin forzar.
- Aprieta alternativamente cada tuerca con la llave ajustable, sin exceso, para no agrietar el latón.
- Vuelve a colocar la roseta y reaprieta el tornillo del mango con la llave Allen.
- Conecta el flexible de ducha y su ducha de mano, comprobando que la junta tórica está bien colocada.
Los errores que hay que evitar
- Forzar las tuercas en lugar de liberar una rosca agarrotada con aflojagripas
- Olvidar invertir el agua caliente y el agua fría en un mezclador sin sistema anti-erróreo, lo que invierte el mango
- Apretar al tuntún sin usar la cinta de PTFE, lo que provoca fugas en los racores
- Tirar el flexible original antes de haber comparado su longitud con el nuevo
La prueba final y el equilibrado de la temperatura
Vuelve a abrir lentamente la llave de paso, vigilando los racores durante un minuto. Comprueba la estanqueidad con un paño seco pasado por cada junta. Abre después el mezclador a fondo en posición fría, y haz subir progresivamente la temperatura. Si el mango se detiene demasiado pronto o demasiado tarde en el ajuste caliente, retíralo y recentra el limitador de temperatura según las instrucciones del fabricante.
Un mezclador de ducha sustituido limpiamente dura unos quince años. Respetando estos pasos, evitas las fugas y disfrutas de una temperatura estable. Si aparece una fuga a pesar de todo después de la prueba, reaprieta un cuarto de vuelta las tuercas de conexión: en la gran mayoría de los casos, el problema viene de una junta mal colocada, no de un defecto del mezclador.