Taladrar azulejos en la pared: broca, marcado y técnica anti-astillas

Colgar una estantería o una barra de ducha sobre azulejos exige precisión: una baldosa agrietada es imposible de reparar discretamente. Con la broca adecuada y algunos gestos sencillos, taladrarás sin ninguna astilla.

La broca adaptada a los azulejos

Hace falta una broca con punta de carburo, diseñada para azulejos y cerámica. Las brocas clásicas para madera o metal resbalan y rompen la baldosa. Las brocas para baldosa de cristal con punta en forma de lanza son ideales para iniciar la perforación.

Marcar sin resbalar

  1. Pega un trozo de cinta adhesiva (o una etiqueta autoadhesiva) sobre el punto que hay que taladrar
  2. Marca la ubicación con una línea de lápiz
  3. Empieza a taladrar a velocidad muy baja para iniciar
  4. Aumenta la velocidad una vez iniciada la superficie
Consejo: La cinta adhesiva impide que la broca resbale sobre la superficie lisa y absorbe las vibraciones. Es el gesto más eficaz para evitar las astillas alrededor del agujero.

La técnica de perforación

  1. Usa la taladradora sin modo percusión para atravesar el esmalte
  2. Presiona ligera y regularmente, sin tirones
  3. Mojar la zona para refrescar y limitar el polvo
  4. En cuanto la baldosa está atravesada, pasa al modo percusión con una broca para hormigón
  5. Taladra la pared subyacente a la profundidad deseada

Elegir el buen lugar

Con una broca de carburo, un marcado adhesivo y una velocidad dominada, tus agujeros en los azulejos quedarán limpios, sin astillas, y listos para recibir un taco adaptado a la carga.

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