Instalar una VMC de simple flujo en el cuarto de baño
Tu cuarto de baño solo tiene una simple rejilla de ventilación, pero el vaho persiste en el espejo y en las paredes. Una rejilla pasiva no crea ningún tiro: el aire húmedo solo sale por las corrientes de aire naturales, a menudo insuficientes. Sustituir esa rejilla por una VMC de simple flujo autorregulable aporta una extracción continua y silenciosa, regulada según las necesidades. Esta guía se dirige a los bricoladores que ya disponen de un conducto de extracción hacia el exterior y desean equiparlo con una boca motorizada.
Elegir una VMC de simple flujo autorregulable
Una VMC de simple flujo autorregulable mantiene un caudal de aire constante sea cual sea el viento o la presión de la red. Para un cuarto de baño, se recomienda un caudal de 30 m³/h para extraer eficazmente la humedad de las duchas; la normativa exige como mínimo 15 m³/h en continuo. Las bocas existen en diámetro 100 mm o 125 mm: mide tu conducto antes de comprar. Prefiere un modelo silencioso, anunciado por debajo de 30 dB(A), con una clapeta antirretorno que bloquea el aire frío cuando la VMC está parada.
- Corta la corriente en el cuadro y comprueba la ausencia de tensión con un detector antes de cualquier intervención eléctrica.
- Desenrosca la rejilla antigua, desempolva el conducto con un aspirador equipado de un accesorio flexible y comprueba su diámetro (100 o 125 mm).
- Monta la base de la boca de VMC en la pared centrándola sobre el conducto, y después atorníllala firmemente comprobando la horizontalidad con el nivel de burbuja.
- Conecta la boca a la red: introduce el conducto de conexión en el tubo existente y estanqueiza las uniones con cinta de aluminio.
- Conecta la alimentación y el interruptor dedicado, restablece la corriente y prueba el caudal colocando una hoja de papel bajo la boca.
Conectar la VMC a la red de extracción
La boca debe conectarse a la red de extracción que lleva el aire hacia el exterior, generalmente un conducto de PVC de 80 o 100 mm en subida hacia el tejado. Si tu rejilla desemboca en un simple tubo, comprueba que no está obstruido por hojas o un nido: un paso taponado hace inútil la VMC y puede ser peligroso si el aire caliente encuentra un obstáculo. En una casa equipada con una central, la boca puede conectarse a la columna de VMC a condición de ser compatible con el tipo de central (autorregulable o higrorregulable).
Conectar el interruptor respetando la norma NF C 15-100
La VMC debe controlarse mediante un interruptor mural dedicado, colocado a la entrada de la estancia, o conectarse al circuito de iluminación para funcionar en cuanto se enciende la luz. Usa un cable de 2 o 3 conductores de 1,5 mm², protegido por un disyuntor de 10 A en una estancia húmeda. Respeta obligatoriamente los volúmenes de seguridad: ningún interruptor, enchufe ni caja de derivación debe encontrarse en los volúmenes 0, 1 y 2 del cuarto de baño.
Precauciones y errores que hay que evitar
- Elegir una boca de diámetro superior al conducto y meterla a la fuerza: arriesgas agrietar el tubo y reducir el caudal.
- Olvidar la clapeta antirretorno: el aire frío del conducto entrará en la estancia cuando la VMC está parada.
- Conectar la VMC al circuito de iluminación sin protección adecuada: la carga acumulada puede hacer saltar el cuadro.
- Conectar el interruptor en los volúmenes de seguridad del cuarto de baño, prohibidos por la norma NF C 15-100.
- Ignorar un conducto obstruido: la VMC fuerza, se calienta y ya no renueva el aire de la estancia.
En medio día, sustituyes una rejilla pasiva por una verdadera ventilación activa que sanea de forma duradera tu cuarto de baño. El vaho desaparece, el moho se instala más despacio y la estancia respira, por una inversión modesta de unos cien euros. Si tu instalación eléctrica es antigua o dudosa, confía la conexión a un electricista: el resto del trabajo sigue perfectamente a tu alcance.