Instalar un detector de humo: dónde y cómo colocarlo
Desde 2016, cada vivienda francesa debe contar al menos con un detector autónomo de humo (DAAF). Colocarlo bien es tan importante como comprarlo: un detector mal ubicado puede sonar con el menor vapor de la cocina o, al contrario, no reaccionar ante el inicio de un incendio. Esta guía te explica cuántos detectores instalar, dónde fijarlos y cómo comprobar su buen funcionamiento.
Cuántos detectores hay que instalar
- Como mínimo un detector por vivienda, instalado en un rellano o en el pasillo que da acceso a los dormitorios
- Un detector adicional por cada nivel de la vivienda
- Se recomienda la instalación en los dormitorios, sobre todo si la puerta permanece cerrada por la noche
- Evita colocar un detector en la cocina o el baño, donde las falsas alertas son frecuentes
El rellano es el punto estratégico de la casa: es el lugar de paso obligado entre los dormitorios y el resto de la vivienda. Si tu casa tiene varias plantas, se aconseja un detector por rellano para que la alarma se dispare pronto, sea cual sea el nivel donde empiece el incendio.
Dónde fijar exactamente el detector
- Fija el detector en el techo, en el centro de la estancia o del pasillo si es posible.
- Respeta una distancia de al menos 30 cm de las paredes y las esquinas, donde el aire se estanca.
- Mantén una distancia de al menos 50 cm de las luminarias y los aparatos eléctricos.
- Aleja el detector más de un metro de las rejillas de ventilación y de las ventanas.
- Colócalo a una altura mínima de 60 cm de los suelos y de los muebles altos si lo fijas en la pared.
El humo sube de forma natural hacia el techo: por eso la colocación en el techo ofrece la detección más rápida. Si el techo está en pendiente, instala el detector entre 50 y 150 cm del punto más alto. En una estancia donde el techo supera los 4 metros de alto, acerca el detector a la zona a proteger en lugar de dejarlo lejos, en altura.
Colocar el detector en la pared o el techo
- Marca la ubicación de los agujeros con la placa de fijación suministrada.
- Taladra con una broca adecuada al soporte (hormigón, pladur o madera).
- Inserta los tacos y después atornilla la placa.
- Encaja o atornilla el detector en la placa.
- Inserta las pilas y realiza una primera prueba pulsando el botón previsto para ello.
Los lugares que evitar a toda costa
- La cocina y el baño, donde el vapor y los humos de cocina disparan falsas alertas
- Cerca de una ventana o de una boca de ventilación, donde las corrientes de aire alejan el humo
- A menos de 50 cm de una luminaria o un radiador que calienta el sensor
- Dentro de un armario o detrás de un mueble, donde el humo nunca llega al detector
Mantener y probar el detector
Un detector de humo no se limita a instalarse: se comprueba con regularidad. Pulsa una vez al mes el botón de prueba para confirmar que la alarma suena. Quita el polvo del aparato dos veces al año con un paño suave o con el aire de una aspiradora a baja potencia. Cuando el detector emite un pitido intermitente, sustituye las pilas de inmediato y vuelve a hacer una prueba completa.
Un detector de humo bien instalado multiplica por dos las posibilidades de evacuar una vivienda en caso de incendio. Si te tomas el tiempo de colocarlo en el lugar adecuado, probarlo cada mes y sustituir las pilas desde el primer pitido, transformas un simple aparato en una protección real para tu familia.