Alicatar un baño: la guía completa

El azulejo es el revestimiento ideal para el baño: resistente al agua, fácil de mantener y duradero. Su colocación exige método, pero es accesible para un aficionado al bricolaje motivado. Este es el proceso completo.

Elegir los azulejos adecuados

Preparar el soporte

  1. El soporte debe estar limpio, seco y plano
  2. Rellena los huecos con mortero de nivelación
  3. Aplica una imprimación de agarre sobre los soportes lisos
  4. Prevé el material: adhesivo para azulejos adecuado, crucetas, nivel y mazo

Colocar las baldosas

  1. Traza líneas de referencia con el nivel de burbuja
  2. Extiende el adhesivo con la llana dentada peinándolo
  3. Coloca la primera baldosa y ajústala con el mazo
  4. Coloca las crucetas entre las baldosas para lograr juntas regulares
  5. Comprueba la horizontalidad con el nivel cada dos o tres baldosas
  6. Corta las baldosas de las esquinas con una cortadora o una amoladora
Consejo: Empieza por las paredes más visibles y coloca primero las baldosas enteras, reservando los cortes para las esquinas y los bordes. Así los cortes quedarán menos visibles.

Hacer las juntas

  1. Espera 24 horas a que se seque el adhesivo
  2. Retira las crucetas
  3. Aplica la lechada con la espátula rellenando bien los espacios
  4. Alisa con una esponja húmeda en diagonal
  5. Deja secar y después limpia el velo con un paño suave

La estanqueidad

Alrededor de la bañera y de la ducha, aplica una junta de silicona sanitaria antifúngica entre los azulejos y el equipo. La silicona absorbe los movimientos e impide que el agua penetre bajo el alicatado.

Una vez secas las juntas, tu baño está listo: limpia el velo de cemento, coloca los rodapiés y disfruta del resultado.

¿Buscas otra cosa? Consulta todas nuestras guías de bricolaje para encontrar la solución a tu proyecto.